Linaje paterno

Mi padre José es el hijo número 8 de 14 que mis abuelos Gregoria y Venustiano procrearon. Me gusta cuando papá me cuenta de su infancia, cabe aclarar que la historia no parece tan linda, pues mi padre la relata con mucha carencia, algunos vicios y con mucho esfuerzo por parte de mis abuelos para sacar adelante a 14 hijos. Pero cuando mi padre me cuenta su historia, descubro que mi linaje paterno es maravilloso, aunque mi convivencia con todos ellos ha sido poca, recuerdo a mi abuelo Venustiano con el cabello blanco, una voz ronca y apenas puedo recordar sus ojos, pero a mi abuela Gregoria, la recuerdo bien, era una mujer recia y, su palabra era ley (eso decía siempre). Tenía alrededor de 10 años cuando mi abuelo murió y quizá la carga de 14 hijos a cuestas, no le dejó opción a mi abuela que seguir adelante. Me gusta pensar que mis abuelos se amaron muchísimo, que su historia de amor en los penosos años treintas, debió haber sido una hazaña. De mi abuela Gregoria tengo bonitos recuerdos, aunque no era una mujer cariñosa, yo siempre he tenido facilidad para relacionarme con la gente. Mi padre dice que soy como el moho “cuando menos acuerdas ya me instalé en el corazón”.

Mis hermanos Gustavo, Mauricio y Miguel, aseguran que la abuela no era buena, yo creo que les faltó platicar con ella y conocerla.

Tengo muy presentes dos momentos en los que me dijo:

“TE QUIERO MUCHO PILAR”

Su tono de voz siempre fue recio al igual que su expresión, pero aun cuando ese -te quiero mucho-no estuvo acompañado de un abrazo o un gesto de cariño físico, experimenté una sensación de amor un poco diferente a las que estoy acostumbrada.

Me pregunto ¿Cómo mis hermanos pueden pensar que mi abuela Gregoria era mala?, si tenía muchos canarios, mismos que cuidaba religiosamente, siempre tenía mucha comida en casa, para quien llegara a visitarla, fuera de su puerta por las noches colocaba trastecitos con restos de comida para los perros callejeros y si algún día tenías frío, ella siempre tenía un “trapo” listo para que te abrigaras. Mi abuela Gregoria no hablaba mucho, hoy a mis 45 años creo que mi abuela sabía de prudencia y de mucha aceptación, pero sus lindos tejidos expresaban el amor por los suyos.

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Liliana dice:

    Muy bonita historia, me hiso recordar mi infancia y trasladarme en lo que vivio pilar con su abuela, como yo la redacción logra adentrarnos en lo que ocurre.

    Me gusta

  2. SABINA JAHEL CARDOSO TINAJERO dice:

    Es imprrsionante cómo hay tantas coincidencias en las historias de pilar con muchos de nosotros….será que los condicionamientos se dan a nivel cultural? Lo cierto es que su historia resulta interesante y provoca que el lector se traslade a su propia infancia. Gracias por compartir 💟

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .